CASO 1.- Quizá tengas en casa alguna pulsera, collar o pendiente que se ha roto. Puede ser un cierre o el hilo del enfilado, e incluso haberse perdido varias cuentas. Y puede que sea precisamente esa pieza que te gustaba tanto y ahora está olvidada en un cajón. 

CASO 2.- Quieres darle un nuevo aire a esa pieza, que ya tienes demasiado vista. Pero no sabes cómo hacerlo. 

Pues me alegra comunicarte que ambos casos tienen solución si confías en mí. Llevo más de seis años haciendo reparaciones de bisutería y joyería. Y como muestra de ello aquí tienes algunos ejemplos del ANTES y del DESPUÉS

 

Pongo mis manos y experiencia a tu servicio. ¡Plantéame el reto de ayudarte!

Puedes solicitar presupuesto sin compromiso de varias maneras:

¡Estaré encantada de atenderte! 

 

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